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Joaquín Reyes: Una y no más

Posted by Stipey on 13:29
El comediante e imitador de celebridades Joaquín Reyes, decide comportarse tal cual es en una noche de historias de autobuses, hábitos en el baño, regalías y más.

Cuando vi que por fin tendríamos monólogos "made in Spain" en Netflix, me alegró que Joaquín Reyes sería el primero. Y vaya hostia me he llevado.

No sé si tenía las expectativas muy altas, pero es que ni pu*a gracia me ha hecho. Desde el principio del monólogo parece un "toma 2.000€ Joaquín, habla un rato a ver qué sale", todo sin ganas. El prólogo parece una clara imagen de cómo parece sentirse Joaquín respecto al proyecto.

Las partes más graciosas del monólogo son partes de monólogos de hace 10 años, que estamos hartos de ver en reposiciones de El club de la comedia o en YouTube, parece que te vas a reír pero de repente tu cerebro recuerda que ya lo has visto, que ya sabes el final, que no Joaquín, que no ha estado bien.

¿Sabéis lo que de verdad sería genial? La hora chanante de vuelta. Netflix, Joaquín, ¿os imagináis? Eso sí sería un golpe en la mesa, un programa con humor del que no se ve ya en televisión y con un presupuesto que Netflix se puede permitir. Eso sí sería una buena idea. Este monólogo no.

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It

Posted by Stipey on 21:47
Cuando empiezan a desparecer niños en el pueblo de Derry (Maine), un pandilla de amigos lidia con sus mayores miedos al enfrentarse a un malvado payaso llamado Pennywise, cuya historia de asesinatos y violencia data de siglos. Adaptación cinematográfica de la conocida novela de Stephen King "It". 

El proyecto de It lleva varios años dando tumbos, cuando parecía que Cary Fukunaga iba a llevarlo a buen puerto tuvo problemas creativos con Warner, principalmente económicos y de enfoque de la historia. Fukunaga tenía en mente algo muy caro y además quería abordar temas muy psicológicos de los personajes y la Major no lo apoyó. Fukunaga abandonó el proyecto y quedó muerto un tiempo hasta que el argentino Andrés Muschietti que venía de su mediocre ‘Mamá’ rescató el proyecto ajustándose mucho más a un presupuesto moderado y a lo que quería el estudio. 35 millones de dólares ha costado llevar a la gran pantalla esta primera parte de It, un presupuesto ligeramente bajo (algo habitual en las producciones de terror) pero que hay que reconocer está bien invertido en términos generales en la producción (salvo quizás algún efecto CGI algo chusco).

Llevar a la gran pantalla uno de los libros más densos, complejos y mejor valorados del maestro de Maine no es tarea fácil. Es un libro bastante difícil de adaptar tanto por su tono y crudeza como por la elaborada construcción y relación de sus personajes protagonistas que por otra parte son el motor del libro. Pennywise a su vez es esa amenaza constante, que siempre se palpa, se intuye y que le da ese tono opresivo y terrorífico al conjunto, el lector nunca sabe cuando ni cómo va a aparecer dicho ser. Es una obra sobre la amistad, sobre el miedo y sobre cómo enfrentarnos a el. Los protagonistas sufren miedos reales en su día a día, desde abusos sexuales por parte de parientes cercanos, pasando por el bullying o el racismo.

It nos demuestra que lo más terrorífico casi siempre es lo más cercano, lo más mundano. Una vez superados esos miedos el primer paso para vencer a Pennywise está hecho, y por ende con todo ello llega el paso de la infancia a la etapa adulta. El libro se toma su tiempo en la construcción de personajes y lo hace de forma brillante, también nos muestra el día a día del misterioso pueblo de Derry salpicado siempre por las terroríficas apariciones de Pennywise. Y es que si hay algo que hace de Stephen King un verdadero maestro es cómo retrata y usa el costumbrismo y lo impregna de terror.

Los mayores de Derry siempre han sabido de leyendas pero nunca dan por sentado o al menos no como deberían que todo es por culpa de Pennywise, así se hace llamar este ser en su forma más común bajo la apariencia de un terrorífico payaso que acecha y aterroriza a los niños para devorarlos y llevarlos a su guarida en las alcantarillas de dicho pueblo. Tras la muerte del pequeño Goerge Denbrough a manos de Pennywise una tarde de otoño, su hermano Bill y un grupo de niños que se hacen llamar ‘los perdedores’ acabaran uniéndose en una intensa amistad escapando a su vez de la difícil realidad que les aflige. Juntos harán frente a la amenaza de Pennywise, enfrentándose a sus miedos más internos para así acabar finalmente con “Eso“, ese mal que acecha cada rincón de Derry desde hace siglos donde su poder parece tan extenso que logra tener a los adultos en un estado casi catatónico y ajeno a todo el horror que impregna dicho pueblo para poder así actuar de forma más libre.

Esta es la premisa muy a grandes rasgos de ‘It’ y esto es lo que también a grandes rasgos veremos en esta primera entrega de la nueva adaptación de It por parte de Warner Bros y dirigida por Muschietti. Hay que poner sobre la mesa que este libro no es nada fácil de adaptar por muchos motivos; densidad, construcción de personajes, la hilvanada relación de los mismos, escenas turbias, violencia extrema…Se ha hecho lo que se ha podido con la duración disponible y con el tono impuesto por la Major. El resultado ha sido bueno, pero no excelente. A grosso modo la película capta la esencia de la obra, al menos en parte, especialmente en la trama de los niños y en el vínculo y la relación de los mismos que componen el grupo de los perdedores. Obviamente es mucho más ligera y todo ocurre más “porque sí“, quedando dicha relación entre ellos más simplificada ya que obviamente nunca podrá ser como un libro, el cual siempre tiene más libertad y tiempo para construirlos. Pese a ello estamos ante lo mejor de la película.

La relación, la química y la actuación de los 7 niños es ejemplar, llegando a ser brillante en casos como el de Beverly Marsh (Sophia Lillis) o el niño que interpreta a Bill Denbrough (Jaeden Lieberher) que me parece simplemente perfecto en su papel, es directamente el Bill del libro, con sus tics, tartamudez, tono de líder involuntario y ese aspecto atormentado que le acompaña debido a la muerte de su hermano de la cual siempre se sentirá culpable. La película aborda la relación de amistad de forma muy natural, son niños haciendo cosas de niños, cada uno de Los Perdedores tiene su seña de identidad y personalidad y son en esencia y a grandes rasgos iguales que en el libro. Por desgracia para ellos tienen sus miedos y son más reales y cotidianos que el que representa el propio Pennywise (al menos en su comienzo). Todos son chicos con problemas personales, los raros de cada rebaño que acabarán formando ese particular y entrañable grupo. Aquí la película se convierte en una “Cuenta Conmigo” de forma muy bien resuelta.

El tema de la amistad es el núcleo de la historia y uno de los temas recurrentes en la obra de King y posiblemente It sea su novela cumbre en dicho aspecto. Los niños son divertidos y consiguen que nos encariñemos con ellos. Tenemos al niño tímido, a la chica rebelde que todos admiran y se enamoran de ella, al niño enfermizo, al bocazas del grupo, al más racional, al gordito epicentro de todas las burlas…toda una sucesión de personajes variopintos por los que es inevitable no sentir cierta empatía y que componen digamos esta pandilla de niños disfuncionales.

Sus escenas en su día a día cuando no están juntos como grupo son terroríficas por cómo la película retrata a todos los adultos que van apareciendo a lo largo del filme. Siempre son seres desagradables, amenazantes y totalmente ajenos a todo lo que rodea dicho lugar. Desde la madre protectora de Eddie Kaspbrak (Jack Dylan Grazer), pasando por el repugnante padre de Beverly Marsh o el farmacéutico del pueblo entre otros. Ahí es donde vemos ese tono costumbrista y terrorífico propio de la novela, el terror es una constante en la obra, tanto en su faceta digamos más real como en su tono más sobrenatural y que ahí es donde entraría Pennywise, aprovechándose de los miedos personales de cada uno de ellos para derrotarlos y devorarlos.

Por desgracia mientras que en el aspecto más cotidiano y en la relación de los niños el filme funciona perfectamente, en su otro aspecto igualmente importante como es el uso del terror es donde la película falla estrepitosamente. Muschietti no es nada sutil y recurre al efectismo barato y mil veces visto para crear terror o sustos, con apariciones bruscas al mover la cámara de plano, subida excesiva del volumen para crear el susto de rigor y recursos visuales varios que a veces quedan además mal resueltos. En esos momentos la película que es muy destacable se convierte en una atracción de feria, en un tren de la bruja y realmente It no es eso (haciendo un chiste con la propia frase).

A la película le falta atmósfera, algo más turbio, más denso y opresivo, su terror no debería ser tirar por esos derroteros tan manidos. Al menos no siempre como ocurre aquí. Se nota mucho la intención de hacer una película al gusto del espectador casual del género, de película más comercial, en lugar de apostar por algo más denso, con más personalidad, a la película en este campo le falta riesgo, cierto arrojo, no logra trascender como una incunable del género de terror. Estamos hablando de It, uno de los mejores libros de terror jamás escritos y uno pide la excelencia porque hay potencial y material para ello. No podemos contentarnos con ser buena cuando debe ser brillante. Y lo que más rabia da es que la película por momentos lo alcanza, alcanza la brillantez para luego volver a caer en lo burdo y simple. Es una película que debería ser de sobresaliente y no contentarse con un bien. Muschietti dista mucho de ser un gran director, pese a no ser malo le falta personalidad y estilo y eso mismo es lo que se refleja en la película en su conjunto.

Por suerte hay cosas muy positivas a destacar como por ejemplo Pennywise. Muchos son los que tienen mitificado al personaje interpretado por Tim Curry en los 90, pero aquí el trabajo realizado por Bill Skarsgård es muy superior en todos los aspectos. Empezando por ser un Pennywise más fiel al del libro en apariencia (ropa plateada, pompones de color rojo, mechones de pelo naranja y una sonrisa siniestra dibujada en su rostro de forma perpetua) y también lo es en la construcción del mismo.

Mucho se ha hablado de que Pennywise usa su faceta de payaso “divertido o cercano” para atraer a los niños y sí, es cierto, pero con matices. El Pennywise de Curry es excesivo, histriónico siempre, excesivamente desenfadado hasta que se convierte en “eso”, no tiene medias tintas. Y realmente el Pennywise de la novela NO es así. Es más cercano a este que interpreta Skarsgård. Es un payaso supuestamente cercano sí, pero supuestamente, porque siempre tiene un aura antinatural que revela su origen. En el libro se plasma tal cual, tras el primer vistazo con él los niños siempre se dan cuenta de que ese payaso esconde algo ligeramente extraño, algo no encaja en él o su entorno cercano (mirada antinatural, globos que se mueven contra el viento, que parece estar levitando…) esos matices no los tenemos en la versión de los 90 y sí están en esta nueva adaptación.

Por otra parte es un Pennywise letal y aterrador, mucho más fiel al de la obra literaria, además se permite el lujo de jugar con el histrionismo propio de un payaso pero sin excederse (el de Curry se pasaba de rosca) incluso lo veremos ser un payaso bailarín pero sin abandonar nunca ese tono antinatural siempre presente en él. Esa es la sutil e importante diferencia. Con el de Tim Curry uno no dejaba de ver siempre a un hombre vestido de payaso que pasaba de ser eso, un payaso a ser a un monstruo. No tenía ese tono “extraño” y ambiguo como aquí se disfruta. Además su diseño es realmente atractivo y poderoso en pantalla, cuando aparece en escena es como debe ser, el rey de la función. Lástima que abuse por otra parte de los excesos que tanto lastran a la película (esas carreras histriónicas del personaje a cámara gritando como un poseso me parecen horribles y de efectismo de baratillo). Pennywise es mucho más amenazante cuando más contenido está.

La película en su tono e intención es un cruce entre ‘Cuenta Conmigo’ y ‘Pesadilla en Elm Street’ (incluso se permite el guiño referencial a una de las películas de la saga de Freddy en el cine de Derry). Esta mezcla ya está implícita en la propia novela de King y su equilibrio en la obra literaria es ejemplar, funcionando en ambos terrenos de forma excelente y creando una simbiosis perfecta que le da esa seña de identidad tan propia. Aquí en la película esa simbiosis no funciona tan bien, al menos no como debería, cojea en uno de sus dos pilares básicos y hace que el resultado sea inestable.

La trama de los chicos es muy buena pero la trama de terror es fallida y lastra el resultado general. Y el problema está en la elección del director a la hora de enfocar y plasmar el tono del terror, usando el efectismo como base y recurso principal para crear y generar miedo. Una verdadera lástima. Y no es que no tenga terror que lo tiene, sino que el terror que ofrece es de manual, de película del montón, con recursos vistos hasta la saciedad. Si pese a todo destaca y funciona en dicho campo para muchos espectadores será más por el carisma de la historia y de Pennywise que por sus propios méritos en el uso del terror como tal, donde el riesgo por parte del director es nulo.

Por otro lado como adaptación sin ser brillante es buena, resulta destacable. La parte de los niños capta la esencia de la obra literaria recreando los pasajes más icónicos (quizás ha faltado la construcción del dique por parte de los niños en su lugar de juegos preferido) pero también han inventando otros nuevos con más o menos acierto. Lo mismo ocurre con los miedos de los niños protagonistas en los cuales se materializa Pennywise, algunos se mantienen del libro y se mezclan con otros de cosecha propia. También tenemos cómo no al grupo de matones capitaneados por Henry Bowers (Nicholas Hamilton), además de varias referencias y guiños a la novela, desde la marca de la parafina con la que impregna Bill el barco de papel de su hermano a alusiones sobre La Tortuga o el incidente ocurrido en el Black Spot entre otros. Guiños y referencias varias que muestran cierto cuidado y mimo por la obra y que se agradecen.

Por otra parte se ha cambiado la época en la que transcurre la trama, y es que si bien en el libro la trama de los niños transcurría a finales de los años 50 y la de los adultos en los años 80, aquí veremos cómo se ha optado por pasar la trama de los chicos a los años 80 para que posteriormente su segunda mitad ya de adultos encaje con nuestra actualidad. Un mero cambio formal que sirve también para abaratar costes de producción. Algo meritorio en este aspecto de la ambientación ochentera es que pese a estar ambientada en dicha década la película no se pasa todo el metraje tirándonos a la cara cientos de guiños o referencias frikis de dicha década cada 4 fotogramas como ocurre por ejemplo en ‘Stranger Things’. Las hay, pero muy comedidas y bien integradas, aquí la década es simplemente el lugar en el cual transcurre la historia, no un mero recurso de nostalgia gratuita llena de referencias constantes. Bravo por eso.

Con un escueto presupuesto de 35 millones de dólares se ha recreado muy bien el ambiente de Derry y quizás sólo resulta pobre o limitado en algunos efectos especiales por ordenador que resultan algo flojos. Por lo demás visualmente en cuanto a decorados, vestuario… la producción es de notable.

A destacar la espectacular fotografía a cargo de Chung-hoon Chung, el habitual del director coreano Park Chan Wook, que juega con tonos fríos y cálidos en función del tono de la escena de forma magistral. Y destacar también su notable banda sonora a cargo del compositor Benjamin Wallfisch que destaca por encima de la media en las películas de este género. Pero que sin embargo quizás peca de lo mismo que la película en general, de estar más inspirada en los temas emotivos y dramáticos que en los de terror, que resultan en su mayoría efectistas, más típicos, con las comunes subidas de tono y estridencias varias. Pese a ello en un conjunto es muy destacable, por encima de la media y acompaña a la perfección a la película. A veces eso sí, se excede para adelantarnos alguna escena de terror y eso nos arruina el efecto, pero bueno, dentro de lo malo, es un mal menor.

Para concluir esta nueva ‘It’ es una buena película del género y hasta brillante por momentos, pero que por desgracia no llega a trascender como debería por la falta de riesgo o ambición a la hora de tratar el terror. Tirando por el camino fácil, es decir, por el uso y abuso de efectismos mil veces vistos y de manual de primero de carrera en esto de crear miedo. Esta It lo tenía todo para ser una película sobresaliente, una película referencial del género a la altura de las grandes que es lo que debería haber sido teniendo como base una brillante novela. Pero por desgracia se queda a las puertas. Pese a ello consigue plasmar bien buena parte de la esencia de la novela en algunos puntos (todo lo referente a los niños) y Pennywise resulta fascinante y aterrador. Además el casting y la actuación de los protagonistas es otro de sus grandes aciertos, están todos de 10.

La película pasa así de la excelencia (sus primeros 10 minutos son simplemente perfectos) a la película random del género, tipo Annabelle con sustos del todo a 100 y con poca creación de una buena atmósfera que la arrope, que es lo que pedía la historia.  Por suerte hay más bueno que malo en ella pero lo malo la lastra mucho. Los fans de la novela saldrán medianamente satisfechos (que no es poco y tiene su mérito) porque en esencia la película cumple, pero la sensación de oportunidad perdida que queda es inevitable. Los fans del género ajenos al libro la disfrutarán mucho y le subirán más la nota, quizás ajenos a lo que podría haber sido esta película y que no ha podido ser por falta de riesgo en el uso del terror, por no haber trabajado más este campo tan vital y característico de la novela.

Esperando con ganas su continuación para valorarla en su conjunto como lo que realmente es, una película de 4 horas y media dividida en 2 partes a lo ‘Kill Bill’. Mientras tanto evitad las alcantarillas, los globos rojos y huid de quien os pregunte si ‘flotáis’.

Nota: 7.5

Lo Mejor: Sus primeros 10 minutos son magistrales. Los niños protagonistas. Pennywise.
Lo Peor: Terror efectista mil veces visto, sustos fáciles, It se merecía algo más elaborado en este aspecto, con más atmósfera y no ser un mero tren de la bruja. Le falta ese tono arriesgado para ser una obra cumbre del género y que no es por puro conservadurismo en lo terrorífico.
 


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Narcos - Temporada 3

Posted by Stipey on 19:26
El pasado 1 de septiembre, la plataforma de vídeo bajo demanda, Netflix, estrenó la tan esperada tercera temporada de “Narcos”,  una de las series referencia dentro de su contenido. Sin duda, uno de los platos fuertes de la compañía de cara al final del año, y vuelve a enfocarse bajo el marco del narcotráfico en Colombia, y en la figura de Pablo Escobar.
El éxito de esta serie, desde su estreno en 2009, ha sido todo un acierto para Netflix, hasta el punto que con el final de la segunda temporada, cerca de un 10% de los usuarios dieron de baja el servicio, unos datos que reafirman el éxito de la serie y que fueron proporcionados por la propia compañía recientemente. Un éxito que no han querido dejar pasar con la firma de la tercera y cuarta temporada a razón de 6 millones de dólares por capítulo.

Sin entrar en spoilers, el magistral final de la segunda temporada de Narcos dejó a todos sus seguidores un tanto desconcertados, la figura principal de la serie, Pablo Escobar (Wagner Moura), dejaba paso a nuevos líderes en el marco del narcotráfico mundial en pos de nuevas historias que dan paso al inicio de la tercera temporada.
Sin Escobar en escena, el hilo argumental pasa a una nueva perspectiva con todo lo que ello conlleva. Mantener el peso e intensidad del guion sin la actuación estelar de Wagner Moura podría llegar a pasarle factura a esta nueva temporada. No obstante tanto la narrativa como el suspense de su regreso se entrelazan con lo inesperado en algunas escenas que dejaran boquiabierto a más de uno a lo largo de los diez episodios con los que cuenta esta nueva entrega.


Hacer frente a un nuevo comienzo, sin Escobar, parecía una tarea algo complicada. Sin el ‘héroe del pueblo’ en escena, la narrativa deja paso a los nuevos protagonistas ‘El Cártel de Cali’. Nos encontramos con cuatro nuevas figuras encargas del negocio más sucio del mundo. El marco del narcotráfico ha sufrido ahora un fuerte revés, pero no ha desaparecido de escena.
El negocio sigue más vivo que nunca, gracias a los ‘Señores de Cali’ encarnados por los hermanos Gilberto Rodríguez Orejuela (Damián Alcázar) y Miguel Rodríguez Orejuela (Francisco Denis), además de José Santacruz Londoño ‘Chepe’ (Pêpê Rapazote) y Helmer ‘Pacho’ Herrera (Alberto Ammann). Un todos contra uno, pues en esta ocasión, el querido agente de la DEA, Javier Peña (Pedro Pascal) se encontrará bastante solo sin su inseparable compañero Boyd Holbrook, quien desaparece por completo de la narrativa.
De tal forma, el agente Peña deberá ganarse el puesto y, el protagonismo absoluto, una vez más, con la ayuda de los agentes norteamericanos Chris Feistl (Michael Stahl-David) y Daniel Van Ness (Matt Whelan) para desentrañar una red que, como hemos comentado, jugará a cuatro bandas.

No es lo habitual, pero en ciertas ocasiones algunos actores secundarios llegan a brillar con luz propia. Es el caso de Jorge Salcedo (Matías Varela), quien desempeña de forma espectacular el papel de jefe de seguridad de uno de los narcos más importantes del cartel. Un actor que se ganará el cariño de los seguidores y los mantendrá con el corazón en un puño durante la mayoría de sus apariciones.
De igual manera, aunque en menor medida, cabe destacar las actuaciones españolas de Miguel Ángel Silvestre y Javier Cámara. El primero tomará el papel de Franklin Jurado, encargado de limpiar el dinero del cártel, que sin saberlo, pone a su mujer Christina (Kerry Bishe) en el punto de mira de las FARC. Mientras que por su parte , Cámara encajará como Guillermo Pallomari, el contable del cartel. Ambos tendrán un papel discreto salvo en contadas ocasiones.
En general, prácticamente la plenitud del reparto realiza un papel a la altura donde el lenguaje soez, las torturas y la impasividad antes los brutales acontecimientos queda patente en una gran labor por recrear unos hechos sin precedentes en la historia del tráfico de drogas.
La tercera temporada de “Narcos” nos vuelve a centrar en un ambiente hostil, arraigado por el temor del narcotráfico, los secuestros y los asesinatos que asolan a un país como Colombia en las más tenue y fría desesperación. El hilo argumental engancha desde el inicio, pero la ausencia de Escobar puede tambalear el equilibrio idílico de la figura más representativa de la serie con respecto a los miembros del ‘Cártel de Calí’.
Un panorama fiel a los acontecimientos reales, que tuvieron lugar tras el desaparecido Pablo Escobar, una puesta en escena magnífica y un diseño artístico espectacular que vuelve a poner al espectador en constante tensión al empatizar con algunos de los personajes como el mencionado Jorge Salcedo. La mejor noticia para los seguidores será la continuación de los sucesos en una cuarta temporada ya confirmada.

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Valerian y la ciudad de los mil planetas

Posted by Stipey on 19:45
En el siglo XXVIII, Valerian (Dane DeHaan) y Laureline (Cara Delevingne) son un equipo de agentes espaciales encargados de mantener el orden en todos los territorios humanos. Bajo la asignación del Ministro de Defensa, se embarcan en una misión hacia la asombrosa ciudad de Alpha, una metrópolis en constante expansión, donde especies de todo el universo han convergido durante siglos para compartir conocimientos, inteligencia y culturas. Pero hay un misterio en el centro de Alpha, una fuerza oscura amenaza la paz en la Ciudad de los Mil Planetas. Valerian y Laureline deben luchar para identificar la amenaza y salvaguardar el futuro, no sólo el Alfa, sino del universo.

El director francés Luc Besson, realizador de películas como ‘El quinto elemento’ y ‘Lucy’, por fin pudo llevar a la pantalla grande su versión de “Valérian y Laureline”, un afamado cómic francés que inspiró muchos momentos de la saga original de ‘Star Wars’.
 
 La historia cuenta con un breve prólogo musicalizado con “Space Oddity’, que narra la formación de Alpha, partiendo de la Estación Espacial Internacional a la que se van sumando, a través de los años, habitantes de otros planetas y alejándose de la órbita terrestre, hasta llegar a convertirse en la llamada “ciudad de los mil planetas”.

Valerian y Laureline (Dane DeHaan y Cara Delevingne) son dos agentes interestelares a los que se les encarga la misión de rescatar un artefacto que incluye a una pequeña criatura de Müll, un planeta extinto, que deben llevar a Alpha, a donde llegan para enterarse que todos sus habitantes están bajo una desconocida amenaza, que parece estar relacionada con la desaparición del mencionado planeta.

Con su habitual imaginería, Besson construye todo un universo que potencia visualmente su película: planetas, seres interplanetarios, armamento sofisticados y naves galácticas, pero todo el trabajo visual no logra equilibrarse con una historia que presenta algunos huecos en su desarrollo.

La evidente falta de química entre la pareja protagónica resta valor a una historia que muy rápido y de manera intermitente busca centrarse en una trama romántica de poco vuelo, mientras es en la parta de las escenas de acción donde la pareja sale mejor librada, con una Cara Delevingne que se roba todas las escenas en las que participa, se nota que es mas modelo que actriz (y que se gusta a si misma), en secuencias que están lejos de ser inolvidables pero que cumplen.

Muchas de las decisiones y acciones de los personajes carecen de una posterior consecuencia, algunas escenas no conducen a nada, pero también cuenta con secuencias que están verdaderamente bien logradas, como esa en la que aparecen Ethan Hawke y una imponente Rihanna quien da forma a un entrañable pero breve personaje que se merecía mayor presencia en esta irregular película de una innegable y rara belleza, que explota en lo visual pero que narrativamente se queda corta, aun así, es una experiencia a la que vale la pena acercarse, un 6.

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La niebla y la doncella

Posted by Stipey on 20:20
No siempre las cosas son como parecen y a menudo, lo obvio no resulta ser lo real. Al sargento Bevilaqua le encomiendan la tarea de investigar la muerte de un joven alocado en la Gomera. Todo apuntaba a Juan Luis Gómez Padilla, político de renombre en la isla, al que un tribunal popular absolvió a pesar de la aparente contundencia de las primeras pesquisas. El sargento y su inseparable cabo Chamorro intentarán esclarecer este embrollado caso, con presiones políticas y con la dificultad añadida de intentar no levantar suspicacias al reabrir un caso que sus compañeros daban por cerrado.
  
 Como se puede observar al ver el argumento se trata de un thriller, género que sigue tomando fuerza en el panorama cinematográfico español con películas como El Niño, La isla mínima o más recientemente Tarde para la ira. Seguir las modas no siempre es siempre bueno y de hecho esta película tampoco lo es.La historia nos sitúa en la isla de la Gomera, con planos aéreos espectaculares y se viaja, como ya se había hecho antes en La isla mínima, a una España no tan reconocible aprovechándose del exotismo de la isla canaria.

De la factura técnica de la película no puedo poner un pero. La ambientación, la niebla y la atmósfera están muy acorde con el tipo de género y te ayuda a crear el tono de misterio. Fotografía notable, con planos y localizaciones espectaculares.

Los personajes son complejos y cada uno guarda dentro de sí un gran mundo interior, que los actores, desde mi punto de vista, no han sacado provecho del todo. El personaje de Quim Gutiérrez tiene muchos altibajos a lo largo del metraje, al igual que Verónica Echegui. Más correctos están Roberto Álamo y Aura Garrido, aqui hago un pequeño paréntesis ¿en que país estamos donde el único actor que tiene una pronunciación y una dicción correcta es José Coronado? En esta película a más de un actor no se le entiende cuando habla.

Y ahora viene lo que para mí ha sido el verdadero lastre de la película: guion-adaptación. La película tiene un buen comienzo, una persecución endiablada por las carreteras desiertas de la Gomera y una muerte de un chico. Después te empiezan a decir muchos datos, algunos irrelevantes, muchos cabos sueltos y cosas sin sentido.

Es cierto que la película te atrapa, hay un crimen sin resolver que tiene detrás un gran misterio oculto, pero conforme avanza la trama, los datos se acumulan: nombres de personas, personajes secundarios sin ningún protagonismo, pruebas incriminatorias irrelevantes… Ignoro de cómo es la historia en el libro, pero en menos de dos horas de metraje no puedes meter un batiburrillo de cosas con calzador porque la película se convierte en una tortura. Al final te da igual quien ha matado a quien y porqué lo ha hecho. Te pierdes en un mar de situaciones nada claras y se te embota el cerebro.

Por ello considero La niebla y la doncella un thriller fallido, que empieza bien pero decae a la hora de metraje, muchos melones abiertos y pocos cerrados, y el final, resulta muy muy confuso.

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