0

Los abrazos rotos

Posted by Stipey on 17:47
Photobucket

Un hombre (Lluís Homar) escribe, vive y ama en la oscuridad. Catorce años antes sufrió junto a Lena (Penélope Cruz), la mujer de su vida, un brutal accidente de coche en la isla de Lanzarote que lo dejó ciego. Este hombre usa dos nombres, Harry Caine, lúdico seudónimo bajo el que firma sus trabajos literarios, relatos y guiones y Mateo Blanco, su nombre de pila real, con el que vive y firma las películas que dirige. En la actualidad, Harry Caine vive gracias a los guiones que escribe y a la ayuda de su antigua y fiel directora de producción, Judit García (Blanca Portillo), y de Diego (Tamar Novas), el hijo de ésta, secretario, mecanógrafo y lazarillo. Desde que decidiera vivir y contar historias, Harry es un ciego activo y atractivo que ha desarrollado todos sus otros sentidos para disfrutar de la vida, a base de ironía y una amnesia autoinducida. Ha borrado de su biografía toda sombra de su primera identidad, Mateo Blanco. La historia de Mateo, Lena, Judit y Ernesto Martel es una historia de amour fou, dominada por la fatalidad, los celos, el abuso de poder, la traición y el complejo de culpa...

Para los que habitualmente leéis este, mi blog, sabéis mi opinión (jamás critica) hacia el director manchego, y es que del Sr. Almodóvar hay pocas películas de su filmografía que me llamen la atención, puedo contarlas con los dedos de una mano y aún así me sobran dedos, “Hable con ella” y “Volver” (de las últimas) tal vez sean las que más me han gustado y/o más poderosamente han llamado la atención.

Al menos, “Los abrazos rotos” han conseguido reconciliarme con un director con el que guardo un 50 % de afinidad (ya que mi familia, por parte de madre también es manchega…) y es que, esta historia de cine, sobre cine, familia y demás misterios cinematográficos consigue enganchar o conectar si os gusta más esta palabra tan en voga en estos días, con el espectador casi al momento, ya que Lluis Homar, al que últimamente nos encontramos hasta en la sopa, sabe como conectar, con pequeñas dosis de intriga con la audiencia de la sala.

Se nota que en esta ocasión, Pedro se ha dado el lujo o el festín, de poderse “gustar” a si mismo y elegir que vertientes le viene mejor o peor para hacer, en su particular homenaje al séptimo arte (que bien le da de comer), una historia de esas que, no deja a nadie indiferente y que como una madeja de lana poco a poco va desenredándose hasta mostrarnos la última hebra de hilo.

Aparte Almodóvar ha sabido no solo “tirar de cantera” usando a su particular reparto de actores (Pé, Chus Lampreave en un pequeño papel, Blanca Portillo, etc…) sino también apostar por otros talentos más jóvenes, como son Rubén Ochandiano, Tamar Novas, Alejo Sauras o incluso Lola Dueñas y Kira Miró, esta abre cartel dejando un sensual desnudo frontal…

Tal vez sea esta, en su homenaje al cine (como ya he dicho) la menos almodovariana de sus películas que, aunque si conserva sus tics, ya que son sello de la casa, guarda no pocos paralelismos con cualquier otra cinta que nada tiene que ver en la filmografía del director manchego, cosa que por otra parte, los que tampoco es que seamos demasiado fans agradecemos soberanamente que no nos someta al martirio de 2 horas del “siempre lo mismo” que tanto le gusta a él.

Copyright © 2009 El Blog de Stipey All rights reserved. Theme by Laptop Geek. | Bloggerized by FalconHive.